¿Qué es la CURP? Estructura, Para Qué Sirve y Cómo se Forma la Clave

La ves en cada trámite, la piden en la escuela, el banco y el trabajo, pero pocas personas saben qué significa esa cadena de letras y números. Aquí entenderás qué es la CURP, cómo se forma carácter por carácter y para qué sirve realmente.

Respuesta rápida: La CURP es la Clave Única de Registro de Población: un código de 18 caracteres que te identifica ante el Estado mexicano. Se forma con datos de tu acta de nacimiento y la administra RENAPO, dentro de la Secretaría de Gobernación.

¿Qué es la CURP, en palabras simples?

CURP son las siglas de Clave Única de Registro de Población. Es un código personal de 18 caracteres —letras y números— que se asigna a cada persona en México y que funciona como su identificador base ante las instituciones.

La palabra clave es “única”: la idea es que exista una sola clave por persona, construida siempre con la misma receta, para que una escuela, un hospital, un banco o una oficina de gobierno sepan que se trata de la misma persona aunque la atiendan en momentos y lugares distintos.

La dependencia encargada de administrarla es el Registro Nacional de Población (RENAPO), que forma parte de la Secretaría de Gobernación (SEGOB). RENAPO lleva el registro de población y asigna la clave a partir de los datos de tu acta de nacimiento.

La reforma a la Ley General de Población publicada en 2025 refuerza este papel: su artículo 91 define a la CURP como la fuente única de identidad de las personas. No es un número más entre muchos; es el identificador del que cuelgan los demás trámites.

¿La CURP es un documento o una clave?

Estrictamente, es una clave. La clave eres tú en el registro; el papel o PDF donde la ves se llama constancia, y lo descargas cuando consultas tu CURP. Confundir ambas cosas es común, y por eso en esta guía distinguimos siempre entre la clave (los 18 caracteres), la constancia (el PDF con código QR y folio) y, más abajo, la CURP certificada y la CURP biométrica, que son dos cosas distintas entre sí.

Una breve historia, solo con hitos verificados

La historia administrativa de la CURP tiene muchos capítulos, pero en esta guía nos quedamos con los hitos que están respaldados por publicaciones oficiales recientes, porque son los que afectan cómo se forma y cómo se verifica tu clave hoy.

  • 18 de junio de 2018. Se publica en el Diario Oficial de la Federación el Instructivo Normativo que regula cómo se forma la clave: qué carácter va en cada posición, cómo se tratan los nombres compuestos y qué ocurre con las palabras inconvenientes. Es la “receta” vigente de la CURP.
  • 18 de octubre de 2021. Un cambio al instructivo de SEGOB introduce la constancia con leyenda de verificación: nace, en la práctica, la CURP certificada, que confirma que tus datos coinciden con el acta registrada en la Base de Datos Nacional del Registro Civil.
  • 16 de julio de 2025. Se publica el decreto que reforma la Ley General de Población. Entra en vigor al día siguiente y redefine la CURP: con huellas dactilares y fotografía se convierte en el documento nacional de identificación, de aceptación universal y obligatoria para las instituciones.

Fíjate en la trayectoria: primero se ordena cómo se construye la clave, después cómo se verifica contra el acta, y finalmente se le da el rango de identidad nacional. Todo lo demás que circula por ahí —fechas límite para ciudadanos, supuestas multas— lo desmentimos en la sección de mitos de esta misma guía.

La estructura de la CURP, posición por posición

Los 18 caracteres no son aleatorios. Cada posición tiene un significado fijo, definido por el Instructivo Normativo publicado en el Diario Oficial de la Federación. Esta tabla es el mapa completo de tu clave:

Posición Qué contiene De dónde sale
1 Inicial del apellido paterno Tu primer apellido
2 Primera vocal interna del apellido paterno La primera vocal que no es la inicial
3 Inicial del apellido materno Tu segundo apellido
4 Inicial del primer nombre Tu nombre de pila (con reglas especiales)
5–6 Año de nacimiento Últimas dos cifras del año (AA)
7–8 Mes de nacimiento Dos dígitos (MM)
9–10 Día de nacimiento Dos dígitos (DD)
11 Sexo H (hombre) o M (mujer)
12–13 Clave de la entidad de nacimiento Dos letras; NE si naciste en el extranjero
14 Primera consonante interna del apellido paterno La primera consonante que no es la inicial
15 Primera consonante interna del apellido materno La primera consonante que no es la inicial
16 Primera consonante interna del primer nombre La primera consonante que no es la inicial
17 Diferenciador de homonimia Lo asigna RENAPO; no se calcula
18 Dígito verificador Se calcula con un algoritmo público

Vista en bloques, la clave se lee así: las posiciones 1 a 4 dicen quién eres por nombre; las 5 a 10 dicen cuándo naciste; la 11 dice tu sexo; las 12 y 13 dicen dónde naciste; las 14 a 16 repiten tus iniciales en clave de consonantes; la 17 te distingue de tus homónimos; y la 18 comprueba que todo lo anterior está bien escrito.

Bloque 1: las letras de tu nombre (posiciones 1 a 4)

Las primeras cuatro posiciones son un resumen de tu nombre completo. La primera letra de tu apellido paterno, su primera vocal interna, la inicial de tu apellido materno y la inicial de tu primer nombre. Con solo cuatro caracteres, la clave ya descarta a casi toda la población: muy pocas personas comparten esas cuatro letras en ese orden.

Bloque 2: tu fecha de nacimiento (posiciones 5 a 10)

Seis dígitos en formato AAMMDD: dos para el año, dos para el mes y dos para el día. Es la parte más fácil de leer de toda la clave. Si ves “900101”, la persona nació el 1 de enero de 1990. Este bloque, combinado con el anterior, hace que dos personas con la misma CURP inicial sean rarísimas; aun así, existen los homónimos, y para ellos está la posición 17.

Bloque 3: sexo y entidad (posiciones 11 a 13)

La posición 11 registra el sexo: H o M. Las posiciones 12 y 13 guardan la clave de la entidad federativa donde naciste. Cada estado tiene su clave de dos letras, y existe una clave especial, NE, para quienes nacieron en el extranjero. Más abajo te contamos cómo consultar la clave de cada entidad.

Bloque 4: las consonantes internas (posiciones 14 a 16)

La clave vuelve a mirar tu nombre, pero ahora busca consonantes: la primera consonante interna —que no sea la inicial— de tu apellido paterno, de tu apellido materno y de tu primer nombre. Este segundo barrido de tu nombre refuerza la identificación y ayuda a separar claves que coincidirían solo con las iniciales.

Bloque 5: diferenciador y verificador (posiciones 17 y 18)

Las dos últimas posiciones no salen de tus datos directamente. La 17 es un diferenciador de homonimia que asigna RENAPO cuando dos personas generarían la misma clave base. La 18 es un dígito verificador calculado con un algoritmo oficial, cuya única función es detectar errores de captura. A ambos les dedicamos su propia sección, porque son los caracteres que más dudas generan.

¿Cómo se forma la clave? Un ejemplo paso a paso

Para ver la receta en acción, usemos un nombre de ejemplo, inventado solo para ilustrar: María Fernanda López Hernández, nacida el 12 de marzo de 2001. Ninguna persona real está detrás de este ejercicio; es solo la manera más clara de mostrar las reglas.

Paso a paso con el ejemplo

  1. Posición 1. Inicial del apellido paterno: López → L.
  2. Posición 2. Primera vocal interna de López: la primera vocal que aparece después de la letra inicial, es decir la O.
  3. Posición 3. Inicial del apellido materno: Hernández → H.
  4. Posición 4. Aquí entra una regla especial: como el primer nombre es María, para formar la clave se usa el segundo nombre, Fernanda → F.
  5. Posiciones 5 a 10. Fecha de nacimiento en formato AAMMDD: 010312.
  6. Posición 11. Sexo: M.
  7. Posiciones 12 y 13. La clave de dos letras de su entidad de nacimiento.
  8. Posiciones 14 a 16. Consonantes internas: de López, la P; de Hernández, la R; de Fernanda, la R.
  9. Posición 17. La asignaría RENAPO al registrar la clave; no sale del nombre.
  10. Posición 18. Se calcula con el algoritmo del dígito verificador, a partir de los 17 caracteres anteriores.

El resultado parcial del ejemplo sería algo como LOHF010312M + clave de entidad + PRR + diferenciador + dígito. No escribimos una clave completa “de ejemplo” porque una CURP completa y válida solo la asigna RENAPO; cualquier clave terminada que inventáramos podría coincidir con la de una persona real.

Las reglas especiales que debes conocer

El ejemplo ya dejó ver que formar la clave no es solo tomar iniciales. El Instructivo Normativo contempla varios casos especiales:

  • José y María. Si el primer nombre es José o María, nombres históricamente muy comunes, para la formación de la clave se usa el segundo nombre. Por eso muchas personas llamadas María o José tienen en la posición 4 una letra que no es la M ni la J, y creen que su CURP está mal: no lo está, es la regla.
  • Las partículas se omiten. Las palabras cortas que acompañan a los apellidos —”de”, “la”, “los” y similares— se omiten al formar la clave. Un apellido como “De la Cruz” no aporta todas sus palabras a las posiciones.
  • La palabra inconveniente. A veces las cuatro primeras letras forman, por pura coincidencia, una palabra inconveniente. En ese caso, RENAPO sustituye una de las letras por una X. Si tu clave trae una X temprana y tu nombre no la explica, casi seguro se aplicó esta regla.
  • La Ñ. La letra Ñ recibe un trato especial conforme al instructivo; cuando debería ocupar la posición 1, se usa una X en su lugar. Los apellidos que empiezan con Ñ son el caso típico.

Conocer estas reglas evita el susto más común: revisar tu CURP, encontrar una letra “que no debería estar” y concluir que hay un error. Antes de pensar en corregirla, contrasta tu clave con estas reglas; y si aun así algo no cuadra, la guía para actualizar o corregir tu CURP te dice cómo diagnosticarlo.

El dígito verificador: el guardián de la posición 18

La última posición no guarda información sobre ti: guarda información sobre la propia clave. Es un dígito calculado para detectar errores cuando alguien captura tu CURP a mano.

Cómo funciona, en resumen

El algoritmo oficial, definido en el Instructivo Normativo, asigna un valor a cada uno de los primeros 17 caracteres: los dígitos valen lo que indican (0 a 9) y las letras siguen una tabla (A a N valen de 10 a 23, la Ñ vale 24 y de la O a la Z valen de 25 a 36).

Cada valor se multiplica por un factor que desciende de 18 a 2 según la posición, todo se suma, y el dígito verificador es el complemento a diez del residuo de esa suma: (10 − (suma mod 10)) mod 10.

El ejemplo verificado del propio instructivo lo ilustra: para la clave GOMC900101HDFXXX04, el cálculo produce el dígito 4, que es justo el que cierra la clave. Si alguien captura mal un carácter, el dígito ya no coincide y el sistema puede rechazar la captura antes de crear un registro equivocado.

Lo que una calculadora sí y lo que no puede hacer

Como el algoritmo es público, una calculadora puede generar las posiciones 1 a 16 a partir de tus datos y calcular la 18. Lo que ninguna calculadora puede garantizar es la posición 17, porque ese diferenciador lo asigna RENAPO y no se deriva de tus datos.

Por eso la etiqueta honesta de cualquier herramienta de este tipo es “calculadora orientativa”: sirve para estimar, verificar y entender tu clave, pero la CURP oficial es la que RENAPO te asignó y la que aparece en tu constancia.

Nuestras herramientas, además, funcionan 100% en tu navegador: tus datos nunca salen de tu dispositivo. Si quieres comprobar una clave que ya tienes, usa el validador de CURP; si quieres estimar cómo se formaría la tuya, la calculadora de CURP te lleva paso a paso.

¿Para qué sirve la CURP? Los usos que la hacen indispensable

Entender para qué sirve explica por qué te la piden en todas partes. La Ley General de Población, en su artículo 91 Sexies, obliga a todo ente público o privado a solicitar la CURP para la prestación de trámites y servicios. No es una costumbre de las ventanillas: es una obligación legal para las instituciones.

Estos son los usos que la propia ley y la práctica cotidiana confirman:

  • Inscripción escolar. Escuelas y universidades la piden para registrar a estudiantes de todos los niveles.
  • Empleo formal. Los patrones la requieren para registrar a sus trabajadores.
  • RFC ante el SAT. El Registro Federal de Contribuyentes se tramita vinculado a tu CURP; la clave es la puerta de entrada a tu identidad fiscal.
  • Cuentas bancarias. Los bancos la solicitan para abrir cuentas y productos financieros.
  • Servicios de salud. La afiliación y atención en instituciones de salud la usa como identificador.
  • Becas y apoyos. Los programas de becas y apoyos sociales la piden para registrar beneficiarios.
  • Pasaporte. La Secretaría de Relaciones Exteriores la solicita en el trámite.
  • Trámites migratorios. Para personas extranjeras, la CURP —incluida su constancia temporal— forma parte de sus gestiones de estancia.

En resumen: la CURP es la llave maestra de tu vida administrativa. Por eso un error en la clave no es un detalle menor, y por eso conviene saber leerla. Si todavía no tienes la tuya o necesitas la de un recién nacido o un familiar extranjero, la ruta está en la guía para sacar la CURP por primera vez.

La CURP no caduca como otros documentos

A diferencia de una credencial o un pasaporte, la clave en sí no tiene fecha de vencimiento impresa ni se “renueva” cada ciertos años. Lo que sí cambia son las versiones que la acompañan: la constancia que descargas trae su propio folio y, desde la reforma de 2025, existe la versión biométrica de la que hablamos más abajo. Tu clave de 18 caracteres, una vez asignada y verificada, es la misma de por vida, salvo correcciones o unificaciones. Cuando la persona fallece, su clave se da de baja: ese trámite es la baja de la CURP por defunción.

Las claves de entidad de nacimiento: dos letras que dicen dónde naciste

Las posiciones 12 y 13 guardan la clave de la entidad federativa donde naciste. Cada estado del país tiene la suya, y hay una clave especial que conviene conocer: NE, que significa “nacido en el extranjero” y aparece en la CURP de quienes nacieron fuera de México.

Este par de letras genera muchísimas consultas del tipo “¿qué estado es tal clave?” o “mi CURP trae unas letras raras en medio”. No son letras raras: son el código oficial de tu lugar de nacimiento dentro de la clave.

Por eso preparamos un recurso completo: en el directorio de CURP por estado encontrarás la clave de cada entidad, su significado y la explicación de los casos especiales, empezando por NE. Es el decodificador completo de este bloque de la clave.

¿Qué datos revela tu CURP a simple vista?

Quien sabe leer la estructura puede extraer de tu clave, sin consultar ninguna base de datos: tu fecha de nacimiento exacta, tu sexo, tu entidad de nacimiento y una aproximación fuerte de tus apellidos y tu nombre por las iniciales y consonantes.

Esto tiene una cara práctica y una de cuidado. La práctica: tú mismo puedes verificar en segundos si una CURP que te dictan “suena” coherente. La de cuidado: tu CURP no es un dato secreto como una contraseña, pero tampoco conviene publicarla a la ligera, porque revela datos personales a cualquiera que sepa interpretarla.

Si quieres el detalle completo de qué se puede saber con una clave y qué no, lo desarrollamos en la guía sobre qué datos se pueden saber con mi CURP.

¿Y el RFC? La diferencia con la otra clave famosa

México tiene otra clave que se parece en espíritu: el RFC, Registro Federal de Contribuyentes. No son lo mismo ni se sustituyen.

La CURP es tu identificador de población, administrado por RENAPO, y nace de tu acta de nacimiento. El RFC es tu identificador fiscal, se tramita ante el SAT y, para obtenerlo, se te pide la CURP. En otras palabras: primero existe tu identidad de población y sobre ella se construye tu identidad tributaria. Por eso, cuando un dato está mal en la CURP, el problema se puede arrastrar hasta el RFC.

Si tu interés es justamente ese trámite, en la guía de RFC con CURP explicamos cómo se consulta el RFC usando tu CURP.

CURP, acta, constancia, certificada y biométrica: cinco cosas distintas

Gran parte de la confusión alrededor de la CURP viene de usar una sola palabra para cinco cosas relacionadas, pero diferentes:

  • La clave. Los 18 caracteres. Es tu identificador en el registro de población.
  • El acta de nacimiento. El documento fuente del que se toman los datos para formar la clave. Si el acta tiene un error, la CURP lo hereda; por eso las correcciones del acta van primero.
  • La constancia. El PDF que descargas al consultar tu CURP en gob.mx, con código QR y folio. Es la representación impresa de tu clave en ese momento.
  • La CURP certificada. La misma clave y el mismo PDF, pero con la leyenda “CURP certificada: Verificada con el Registro Civil” (o con la SRE o el INM, según el caso). Significa que tus datos fueron verificados contra el acta registrada en la Base de Datos Nacional del Registro Civil. Lo explicamos completo en la guía de la CURP certificada.
  • La CURP biométrica. La versión reforzada por la reforma de 2025: la CURP que incorpora huellas dactilares y fotografía y funge como documento nacional de identificación. Su despliegue, a octubre de 2026, es limitado y por módulos selectos. El panorama verificado está en la guía de la CURP biométrica.

Y una sexta variante que conviene conocer: la constancia temporal para personas extranjeras que iniciaron un trámite de estancia regular, con vigencia de 180 o 365 días naturales, y la constancia temporal de 365 días para personas repatriadas. Las temporales no llevan la leyenda de certificada, y eso es normal: no es un error, es su naturaleza provisional.

Cómo leer tu propia CURP en menos de un minuto

Ya con la estructura clara, hagamos el ejercicio inverso: tomar una clave y leerla. Usaremos el ejemplo verificado del Instructivo Normativo: GOMC900101HDFXXX04. No corresponde a un trámite tuyo; es el ejemplo con el que la propia autoridad ilustra el dígito verificador, y sirve perfecto para practicar.

  • G — Inicial del apellido paterno.
  • O — Primera vocal interna de ese apellido.
  • M — Inicial del apellido materno.
  • C — Inicial del primer nombre.
  • 900101 — Fecha de nacimiento: 1 de enero de 1990.
  • H — Sexo: hombre.
  • DF — Clave de la entidad de nacimiento, en las posiciones 12 y 13.
  • XXX — En este ejemplo, así aparecen representadas las posiciones de las consonantes internas.
  • 0 — El diferenciador de homonimia asignado, en la posición 17.
  • 4 — El dígito verificador. Y aquí está la prueba de que la lectura es correcta: al aplicar el algoritmo oficial a los 17 caracteres anteriores, el dígito que resulta es exactamente ese 4.

Ahora haz lo mismo con tu clave, bloque por bloque. En menos de un minuto deberías poder decir tu fecha de nacimiento “en clave”, ubicar tu entidad y detectar si alguna letra no corresponde a tu nombre. Si algo no cuadra, no entres en pánico: primero contrasta con las reglas especiales —José, María, partículas, palabra inconveniente y Ñ— y solo después considera que puede haber un error.

La constancia también se lee: QR y folio

Cuando descargas tu constancia en PDF desde gob.mx, el documento incluye un código QR y un folio. Ambos identifican a esa constancia como el resultado oficial de tu consulta en ese momento.

Por eso, cuando una institución revisa tu documento, no solo lee los 18 caracteres: también puede apoyarse en esos elementos para confirmar que la constancia es la que el sistema emitió. Guarda tus constancias con folio distinto como respaldo de tus trámites: son la evidencia de cómo estaba tu clave en cada momento.

Mitos sobre la CURP que conviene dejar atrás

Con la reforma de 2025 circularon afirmaciones que no están en la ley. Las aclaramos porque tomar decisiones con datos falsos sale caro:

  • “La CURP biométrica es obligatoria para los ciudadanos desde febrero de 2026.” Falso. El texto del decreto no establece ninguna fecha límite para la ciudadanía. La obligatoriedad de aceptación es para las instituciones.
  • “Habrá multas para quien no la tramite.” Falso. Las multas de 10,000 a 20,000 UMA diarias que prevé el artículo 114 Bis son para instituciones y autoridades que incumplan, no para las personas.
  • “La CURP reemplaza a la credencial para votar.” Falso como afirmación hecha; es una de las frases que circularon sin sustento en el decreto.
  • “Tu CURP anterior dejará de ser válida.” Falso. El decreto no invalida las claves ya asignadas.
  • “Consultar o descargar la CURP cuesta.” Falso. La consulta oficial en gob.mx es gratuita, y quien te cobre por ella te está estafando.

La integración de datos biométricos, además, requiere tu consentimiento previo: nadie puede incorporar tus huellas y fotografía a la CURP sin tu autorización. Ese detalle, que sí está en el artículo 91 Bis y siguientes, se menciona mucho menos que los mitos.

Señales de alerta al leer tu clave

Leer tu CURP también sirve como una revisión rápida de salud de tus datos. Estas son las señales que vale la pena atender:

  • La fecha de la clave no es tu fecha de nacimiento. Si las posiciones 5 a 10 no coinciden con tu acta, no es una regla especial: es un error real, ya sea del acta o de la asignación.
  • El dígito verificador no coincide. Si capturas tu clave en un sistema y la rechaza por el último dígito, puede haber un error de captura… o la clave fue copiada mal de origen. Verifica carácter por carácter contra tu constancia.
  • Tu constancia no trae la leyenda de certificada. No significa que tu CURP sea falsa; significa que tus datos no se verificaron contra un acta digitalizada y correcta. La causa suele estar en el acta, no en la clave.
  • Apareces con dos claves distintas. Eso es una duplicidad, y se resuelve unificándolas en RENAPO, no ignorando una de las dos.

En cambio, no son señales de error: una X donde esperabas otra letra (palabra inconveniente o apellido con Ñ), ni que la cuarta posición no sea la inicial de tu nombre si te llamas José o María. Son reglas del instructivo, explicadas arriba.

Detectar una señal de alerta no es lo mismo que saber corregirla. Para eso está la ruta completa por tipo de error en la guía de actualizar o corregir tu CURP: ahí el primer paso siempre es determinar si el problema nació en tu acta o en la clave misma.

Conclusión

La CURP es mucho más que un requisito de ventanilla: es tu identificador único ante el Estado mexicano, una clave de 18 caracteres con una lógica precisa.

Sus primeras posiciones resumen tu nombre, las siguientes tu nacimiento, y las últimas te protegen de homónimos y de errores de captura. Saber leerla te permite verificar tus propios datos, detectar problemas antes de que detengan un trámite y no caer en mitos ni en fraudes. Cuando necesites el documento en sí, recuerda que consultarla y descargarla es gratis en gob.mx; el paso a paso está en nuestra guía para descargar la CURP gratis en PDF.

Preguntas frecuentes

¿Qué significan las siglas CURP?

Clave Única de Registro de Población. Es el identificador de 18 caracteres que administra el Registro Nacional de Población (RENAPO), dependencia de la Secretaría de Gobernación, y que la Ley General de Población reconoce como fuente única de identidad.

¿De qué datos se forma mi CURP?

De tus nombres y apellidos, tu fecha de nacimiento, tu sexo y tu entidad de nacimiento: los datos de tu acta. A eso se suman el diferenciador de homonimia que asigna RENAPO en la posición 17 y el dígito verificador que se calcula en la posición 18.

¿Por qué mi CURP tiene una X si mi nombre no lleva ninguna?

Hay dos causas frecuentes: que las primeras letras de tu nombre formen una palabra inconveniente —entonces RENAPO sustituye una letra por X— o que tu apellido empiece con Ñ, caso en el que la posición 1 se forma con X conforme al instructivo.

¿Por qué la cuarta letra de mi CURP no es la inicial de mi nombre?

Porque si tu primer nombre es José o María, el instructivo manda usar tu segundo nombre para formar la clave. Es una regla oficial pensada para nombres muy comunes, no un error de captura.

¿Qué significa NE en la CURP?

Es la clave de entidad para las personas nacidas en el extranjero. Ocupa las posiciones 12 y 13, donde en una persona nacida en México iría la clave de dos letras de su estado de nacimiento.

¿La CURP y el RFC son lo mismo?

No. La CURP es tu identificador de población, de RENAPO. El RFC es tu identificador fiscal, del SAT, y para tramitarlo se te pide la CURP. Son claves de sistemas distintos que se apoyan una en la otra.

¿Mi CURP caduca o tengo que renovarla?

La clave como tal no trae fecha de vencimiento ni se renueva periódicamente. Lo que descargas es una constancia vigente al momento de la consulta, y eso basta para tus trámites.

¿Alguien puede saber mi fecha de nacimiento solo con mi CURP?

Sí. Las posiciones 5 a 10 son tu fecha de nacimiento en formato año, mes y día, legible para cualquiera que conozca la estructura. Por eso conviene no publicar tu clave sin necesidad.

¿La CURP biométrica va a cambiar mi clave de 18 caracteres?

La reforma de 2025 no cambia la estructura de la clave ni invalida las ya asignadas. Lo que añade es la versión con huellas y fotografía como documento nacional de identificación, con tu consentimiento y un despliegue gradual.

¿Dónde consulto mi CURP si no la recuerdo?

En el sitio oficial gob.mx/curp, gratis y sin registro: si no conoces tu clave, el formulario te la localiza con tu nombre completo, fecha de nacimiento, sexo y entidad de nacimiento, y te permite descargar la constancia en PDF.

Sitio independiente: no somos gob.mx, RENAPO ni SEGOB. La consulta oficial y gratuita de la CURP está en gob.mx/curp.